2012, ya puedo decirte adiós. Viniste cargado de tristezas e incertidumbres, más de las que hubiese querido e imaginado pero me dejaste grandes lecciones, por eso no puedo dejar de agradecerte.
Te despedimos en familia, relajados y sin complicaciones, porque si hay algo que aprendí durante este año es que hay cosas verdaderamente importantes: el desvivirse por preparar una cena perfecta y servirla a tiempo y tener que transar lo que quieres para hacer feliz a todo el mundo, han pasado a segundo plano.
La pioja no resistió, estuvo a punto, pero se durmió a las 11.54 hrs. Ni siquiera despertó con los fuegos artificiales. Los abrazos fueron largos, apretados, llenos de amor y cariño. Las lágrimas, no eran de tristeza –como hace un año- estaban llenas de emoción, agradecimiento y esperanza.
Lo bueno de cada fin de año es que se pueden cerrar ciclos y comenzar con nuevas energías y propósitos. Finalmente, uno decide que tan feliz quiere ser.
Bienvenido 2013, te he esperado con ansias!!!
Feliz año para todas/os ustedes también!!











Feliz 2013.
ResponderEliminarA mí también me gusta cambiar de año, iniciar un nuevo ciclo, hacer borrón y cuenta nueva y con mayor motivo cuando el año que se termina no ha sido bueno.
Besitos y sed muy felices
Feliz año! Les deseo lo mejor en este 2013!
ResponderEliminarGracias Chicas!! Feliz 2013 para ambas! :)
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