Recuerdo perfectamente el momento en que tuve que dejarla y me senté en la escalera con el corazón destrozado por el llanto de Mathilda llamándome. Los 5 minutos más largos de la vida. El primer acto de "dejarla volar con alas propias" de muchos que vendrán.
El balance sin duda es positivo: Sin considerar la cantidad de resfrío, puedo concluir que tomar la decisión de llevarla a la Salacuna fue la mejor. La razón fundamental es que le encanta!... le emociona llegar y nos cuesta un montón sacarla de allí al final de la jornada. Los días que por A, B, C motivos no ha podido ir, lo hace saber.
Por otro lado, ha desarrollado un montón de habilidades (sociales, motrices, intelectuales) que la convierten en una niña exquisita!
El Primer Semestre, el informe señalaba que eras selectiva y de carácter fuerte. El informe de Fin de Año, dice que te haz adaptado e integrado al grupo, que eres mucho más comunicativa con tus compañeritos y compañeritas (yo lo había notado cuando la recojo, estos 3 últimos meses, se despide de sus compañeros y compañeras con un "adiós niños", y un beso) y que siempre te entusiasmas con las tareas y trabajos (la tía señaló "la más entusiasta a la hora de hacer trabajos y tareas, siempre termina lo que se le inicia (...) en general, la mayoría se aburre").
Acaba de cerrar un primer ciclo, desde marzo cambias de salón. Afortunadamente, sigues con la misma Parvularia a cargo (una de mis principales preocupaciones, era el cambio de ella y un inminente periodo de re adaptación y generación de confianzas) y en la misma jornada (de 14.00 a 18.00 hrs.). Algunos compañeros se van, e imagino que llegarán algunos otros.
Enero y Febrero, ha sido y será taller de verano. Algo más relajado, menos académico. Harto baile, canto, cuentos, títeres, taller de cocina (nos preparaste tus primeras cocadas!!).. Donde podrá seguir disfrutando, aprendiendo y creciendo.

















