Hace años que quería ir, pero nunca fue prioridad en nuestra lista de destinos.
Finalmente, en un viaje bastante improvisado, compramos los pasajes, reservamos hotel y partimos.
Primer Destino: Montevideo.
Una mezcla perfecta entre modernidad e historia.
El clima nos tocó templado, aunque en las tardes es bien ventoso.
Un sin fín de lugares por visitar: Parques, Zoológicos, Ciudad Vieja, Plazas, La Rambla (o malecón) y sus playas.
La comida exquisita y la gente, aún más.
Como dato para padres y madres, el trato y respeto por los niños y adultos mayores nos dejó boquiabiertos.
Una ciudad amante de la cultura, el deporte y el mate.
La selección de fotografías, habla por si sola:
El viaje en avión, fue espectacular, la pioja se durmió y ni se enteró. Se lo jugó todo en ambos aeropuertos, estaba muy contenta. El único momento de ansiedad que tuvo fue a la hora de bajar del avión, quería bajarse ya, y pasar por encima de todos.
Los días se nos pasaron volando, y quedamos con muchas ganas de volver.