O como un gran día puede terminar mal ....
Figurábamos en un parque, disfrutando de una hermosa tarde, acompañados de amigos-compadres y su hija (mi ahijada), picnic y mate incluido. Todos felices, las niñas corriendo por el pasto, montándose a los juegos, jugando con tierra, pasándolo pipa!
PAFF! Mathilda subiendo a uno de los juegos, resbaló por la escalera y se pegó en la entrepierna. El padre de la criatura -que la acompañaba en ese momento- alcanzó a agarrarla y aminoró el golpe.
Un poco de llanto - no mucho la verdad - y a seguir jugando, corriendo...
No hemos hecho más que llegar a casa (19.30 hrs aprox) y se desató la tormenta.
Llanto por que le dolía para hacer pipí .... la revisamos, nada de sangre, esperamos un rato.
Pioja se quejaba, así que llamar al pediatra de cabecera, para preguntar que hacer, si darle un analgésico o llevarla a urgencia. Nos indicó un calmante para el dolar y esperar 1 hora como evolucionaba.
Más llanto... estilo rompetímpanos ... partimos a la clínica.
Mucho dolor, mucho llanto .... el corazón partido al ver a la pioja pedir ayuda y consuelo.
Analgésicos, Radiografías.
Afortunadamente nada comprometido, sólo la contusión.
Días de reposo, muchos mimos....
Todavía recuperándose, un poco sensible y muy pero muy regalona.
Un gran susto para nosotros.













La pobre!! Espero que ya este más aliviada
ResponderEliminarPobre nena! espero que se recupere pronto, qué bueno que no fue nada grave.
ResponderEliminarAbrazos