Desde los últimos días de enero, he estado reemplazando a mi jefe en sus funciones y ello me ha significado un par de horas extras en la jornada laboral. Un reconocimiento y un plus en mi currículum, pues no es menor quedarse a cargo de la gestión operativa de un fondo de casi 200 mil millones de pesos. Pero que requiere de haaartas horas de dedicación extra: Hacer mi trabajo y el de él y de paso postergar un par de semanas las vacaciones.
Me encanta mi trabajo -lo que hago día a día y lo que he podido aprender en estas 2 últimas semanas- sin embargo, el llegar a casa más tarde de lo normal, el no poder recoger a la pioja del jardín infantil o en ocasiones llegar a la hora del baño y dormir, me tienen con sentimientos encontrados.
Cuando he llegado tarde, la pioja hace saber su disgusto (o falta de mami). No me saluda o cruza los brazos y frunce el ceño. Otras está de lo más indiferente, sigue jugando con papi y me dice “tu no”. Y aunque sé que estoy haciendo lo correcto, que hay oportunidades que no se pueden dejar pasar, hay días en que tengo el corazón chiquitito y apretado.
¿Calidad o Cantidad?
Y es mi mantra para sobrellevar las 2 ½ semanas que me quedan de “Jefa” en el área.
Aprovecho cada segundo con mi niña cuando llego a casa, jugamos, pintamos, nos bañamos, nos reímos, la devoro a besos, le leo cuentos, la hago –me hace- dormir. Cuando se duerme, hago un esfuerzo por compartir con Mr. R, porque a esas alturas estoy destruida. Vemos alguna de nuestras series, nos reímos, me cuenta anécdotas del día, me muestra videos de la pioja.
No sé qué haría sin su comprensión y apoyo.
Hoy más que nunca, entiendo a mi madre, cuando hablaba con sus amigas y decía Calidad no Cantidad.
De momento, sigo aprendiendo y cada día que pasa, es uno menos para nuestras merecidas vacaciones.












En estos días no sabes cuánto me he cuestionado el tema de la cantidad y calidad... aunque siento que mi peque y yo estamos más unidos que nunca, me pesa no dedicarle más tiempo a ayudarle con las tareas de la escuela, aunque de momento son cosas sencillas, pero me pregunto qué pasará cuando entre a primaria :( ya veremos en un par de años.
ResponderEliminarAyyy Bere! no quiero ni pensar cuando mi pioja esté en el Cole. Estás ultimas semanas se me han hecho eternas
EliminarEs dificil compaginar nuestros roles de madres, trabajadoras.
ResponderEliminarA veces parece que si quieres tener una carrera profesional tiene que ser a costa de tu lado de madre.
Asco de vida!
Te paso link con la receta de las galletas que viste en mi miércoles mudo. Pero será mejor que las dejes para cuando tengais frio pues es veros en ese veranito austral y como a cualquiera le recomiendas entrar en la cocina y encender el horno!
http://lalonelymama.blogspot.com.es/2013/02/experiementando-en-la-cocina-con-mi-ch_12.html
Exactamente! Cuando comenté que queremos buscar un segundo hijo, acá me miraron con cara de "se volvió loca".
EliminarGracias por la Receta, la haré en cuanto baje el calor del verano :)
Ay, la verdad es que la cosa es complicada, cuando tienes poco tiempo, quieres dar calidad... Espero que se pase pronto y ambas podáis estar más tranquilas y felices. Mientras tanto ¡a disfrutar de los ratitos!
ResponderEliminar¡Abrazos!
Rocío
www.ChildrenAreRight.com
muchas gracias! ya falta solo 1 semana! ´ha sido pesado pero enriquecedor!
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