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| Rabieta en pleno ... |
Si algo he notado respecto de los cambios de conducta que ha tenido la piojis desde que entró a la guardería, es su forma de manifestar su descontento, malestar o parecer. De una semana a otra, inauguramos la temporada de rabietas.
Cuando no quiere algo {ponerse zapatos, tomar la leche, comer, etc.} o cuando quiere algo {subirse a la silla, que le pase un juguete, salir a la calle. etc}, simplemente ha adoptado la costumbre de lloriquear lastimosamente.
Llora, y acto seguido, mira mi reacción {como probándome}.
Llora, y acto seguido, mira mi reacción {como probándome}.
Si no le doy atención inmediata o la razón, comienza con un llanto lastimoso ultrasonido {rompetínpanos, del que Stivill estaría orgullosísimo}, acto seguido se tira al suelo y patalea.
Convencida que lo mejor es eso de la educación en positivo y respeto {léase para muchas apego}, la mayoría de las veces le hablo {intento que me escuche, aunque a veces ni yo logro escucharme}, para establecer un dialogo, explicándole los motivos de porqué es bueno alimentarse, porqué hay que vestirse o lo peligroso que puede ser saltar de una silla a otra, etc., no siempre me da resultado. También probé la técnica de Elva, mientras lloraba, tomé una revista y me puse a leer, pero no me resultó, muy por el contrario, siguió llorando y pataleando hasta que cedí.
A veces me imagino en un par de años, con la pioja más grande, en el supermercado, revolcandose como poseída por que no le compré los 5 juguetes que quería {imagen que siempre me ha chocado ver}. Me da terror.
Que me perdone el Doctor González, pero hay veces que se me ha cruzado la idea de darle una palmada, un grito o mandarla castigada a su pieza a que reflexione, pero es tan chica que probablemente no entienda el castigo. Al fin y al cabo, no soy perfecta.
El límite entre criar con respeto y criar sin límites a veces se me hace muy difuso. Confieso que no estoy preparada para lidiar con las rabietas.
¿Cómo lo han enfrentado ustedes?












Ánimo con esas rabietas y con esta fase (todo llega y todo pasa), Ernesto prontito entrará, alguna vez se ha enfadado pero hablando y con calma no ha durado nada y de momento no pide las cosas así y espero que no llegue jajaja aunque llegará. Sabes yo a veces si veo que se enfada, le ofrezco tetica y más de una vez se le ha olvidado toooodo. Besicos y me alegro de que te unas a las fotos en familia.
ResponderEliminarTe ponen a prueba constantemente. Intentan ver hasta dónde se puede llegar, cuál es tu límite. Como dice el comentario de arriba, todo pasa. En esos momentos se te cruzan millones de ideas por la cabeza, y no todas acertadas. Contar hasta 10, hasta 20, hasta 30... antes de ejecutar lo primero que se te ocurre, es una buena forma de empezar a actuar.
ResponderEliminarBesos y paciencia (mucha paciencia).
Yo voto por los límites bien puestos, los creo necesarios.
Para mí esto de las rabietas es lo más horrible de ser mamá! jejeje, lo se, confieso que soy muy impaciente. Mi hijo tiene 3 años, y obviamente ya pasamos por esa etapa, aunque todavía a veces vuelve, pero ya no con tanta fuerza ni tanta frecuencia.
ResponderEliminarSobre todo puedo decirte algo, no tienes que pedirle disculpas a nadie sobre como criar a tus hijos. Se que no lo dices en forma literal, pero es que no creo que haya ninguna autoridad que valga más que la tuya en tu propia casa. Aclaro que también soy de la idea de criar en positivo, con respeto, con apego, o como sea que le digan... solo que ahora me convenzo más que mi propia idea y mi experiencia con mi hijo es la que vale (al fin, nadie lo conoce mejor que yo).
En cuanto a las rabietas, yo trato de que primero se calme, porque explicarle algo mientras llora es imposible y además me desespero más. Le digo "así no te entiendo, explícame", y dependiendo de la intensidad de la rabieta, puedo abrazarlo, hablarle, o si de plano ya rebasé mi límite, salgo un momento (es que de verdad que me pone mal, y no podría evitar las nalgadas).
No hay una técnica que me funcione todas las veces. Un día quería un juguete (de esos de colección, o sea carísimo), y le dije que no, rabieta... regresé a que viera el juguete, le dije que sí estaba muy bonito, que a mí también me gustaba, pero que no lo podíamos comprar. Un rato después se calmó y nos fuimos de ahí. Cuando no quiere comer, casi siempre lo dejo (jajaja, soy una mamá barco, lo se), se que come bien casi siempre, así que el día que no quiere, pues lo espero un momento. Cuando quiere que le compre algo, y si está en mis posibilidades, le digo que sí, pero si quiere dos o más cosas, le digo que tiene que elegir solo 1, no tanto por el precio, solo porque a veces son cosas que reamente no necesita. Ten paciencia con eso, al principio sí insisten mucho en que les compres mil cosas, pero poco a poco van entendiendo que "no hay dinero", "ya tenemos muchos juguetes", etc, etc.
Y ya no sigo, porque te voy a invadir el espacio, jajaja. Abrazos!
Gracias Chicas!!
ResponderEliminarEstoy en fase de adaptación, por suerte ya se que es una fase normal y que pasará en algún momento. El martes fuimos a reunión de apoderados de la sala cuna y vimos a dos compañeritos hacer las mismas rabietas que mi beba, quedamos más tranquilos. Esto de ser papás primerizos!!
Cariños a las 3